Guía para rezar el Trisagio

El Trisagio a la Santísima Trinidad es una de las devociones más antiguas y solemnes de la Iglesia. Su nombre proviene del triple “Santo” que se repite en alabanza al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Es una oración de adoración, reparación y amor hacia el Dios Uno y Trino, que invita a elevar el alma a la contemplación del misterio de la Trinidad.

Ver guía completa

1. Preparación interior

Busca un lugar tranquilo, donde puedas orar sin distracciones. Coloca una imagen de la Santísima Trinidad o una vela encendida en señal de fe. Inicia con la Señal de la Cruz y di en tu corazón: “Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.”

2. Estructura del Trisagio

Para rezar el Trisagio se utilizan cuentas similares a las del Rosario, aunque con una estructura distinta:

  • 3 cuentas grandes dedicadas a la Santísima Trinidad.
  • 9 grupos de 3 cuentas pequeñas, en honor al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
  • Una medalla o cruz al final para la oración conclusiva.

3. Oraciones del Trisagio

En las cuentas grandes se dice:

Padre Eterno, te adoramos, te bendecimos y te damos gracias por la gloria eterna de la que gozas con tu Hijo y el Espíritu Santo. Santo, Santo, Santo eres, Señor Dios de los Ejércitos.

En las cuentas pequeñas se repite:

Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, líbranos, Señor, de todo mal.

Al finalizar cada grupo de tres cuentas, se reza:

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

4. Oración final

Trinidad Santísima, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te adoramos, te alabamos y te damos gracias por todos los beneficios que de Ti recibimos. Concédenos perseverar en tu amor, defender nuestra fe y vivir siempre en comunión contigo. Amén.

5. Pausas y reflexión

Después de cada grupo de tres “Santos”, realiza una breve pausa. Medita en el misterio de la Trinidad: El Padre que crea, el Hijo que redime, y el Espíritu que santifica. Estas pausas pueden durar entre 10 y 20 segundos, dejando que el silencio sea también una forma de adoración.

6. Cuándo rezarlo

El Trisagio puede rezarse en cualquier momento, pero se recomienda especialmente el domingo de la Santísima Trinidad (posterior a Pentecostés), o cuando se busque fortaleza espiritual y consuelo. También es apropiado ofrecerlo como acto de reparación por los pecados del mundo.

Escríbenos
Parroquia San Pablo Apóstol En línea